Cosquillas. ( cuentos para domir)
Al llegar la noche se descuelga de las telas, desciende silenciosamente, la siento caer, parece que sus patas me abrazan. Baja por mis ojos moviendo mis pestañas, juguetea alrededor de mi boca, como si me fuera a besar. Sus patas producen un cosquilleo inexplicable. sigue su descenso por mi cuello, se tambalea, pero sigue buscando en mi piel. Camina por mi pecho, sacudiendo sus patas entre los vellos de plata y arena rubia, casi colorines. Sus patas se enredan entre los vellos, produce comezón, pero la dejo... me excita. De pronto la siento detenerse en mi ombligo, me llena de besos picantes, permanezco quieto, se detiene, guarda silencio y espera. La humedad se apodera de todo, sudo con miedo, pero excitado. Todo se despierta en mi. Baja siguiendo la huella de los vellos erizados por su caminar. El cosquilleo se hace intenso. Miro en la oscuridad la perfección de sus telas, y como miles de bichos cuelgan de ella. Esta ahí, es fría, o yo, estoy muy caliente, no sé. Estoy despierto...