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lunes, 27 de julio de 2009

"Rememoransas.."



" Cuando eramos niños, la familia se juntaba todos los domingos después de misa en la casa de los abuelos... fue así como descubrimos la sexualidad. Elena y yo eramos muy compinches desde niños, solíamos bañarnos el el estero que pasaba por los potreros del campo de los abuelos. En ese estero no bañábamos desnudos en cada verano. Y solíamos molestar a las nanas cuando lavaban en la alberca toda la ropa, pues el agua era un bien escaso y el agua potable se debía cuidar. Con Elena solíamos escondernos tras los matorrales para mirar bajo las faldas de ellas, quienes descuidada mente subían sus faldas para esas labores. Si bien eramos unos niños la sensualidad la llevábamos bajo la piel.Cuando nos desnudábamos solíamos quedarnos mirando a los ojos para luego explorar el cuerpo del otro. La fascinación por nuestra piel era evidente, creo que hasta se podía hablar de amor, eramos unos niños libres y sin maldad... Pero la vida avanza y nuestros cuerpos fueron cambiando en esa medida. Mis genitales se hacían más grandes mientras los pechos de Elena crecían con una belleza difícil de explicar, hasta que un día el hombre que crecía dentro de mi, no pudo ocultar su condición, y en esas exploraciones junto al estero, tuve mi primera erección... los ojos de Elena estaban extrañamente confundidos, y su curiosidad no se hizo esperar.Sus manos se acercaron a mi queriendo descubrir que había pasado, y aunque un poco asustada, al igual que yo creyendo que un bicho me había picado, no detuvo su curiosidad. Aunque sentía un poco de pudor, la sensación que sus dedos causaban, daban vuelta mi mente transformando las sensaciones que en ella se acumulaban... le pedí que nos fuéramos y que más tarde conversaríamos. A la hora de la siesta solíamos dormir juntos en la pieza de los tatas, y ese día no sería distinto. Pero la curiosidad de Elena estaba fresca en su mente y me susurró al oído que me desnudara, pues quería volverme a ver... y esa manera de pedirme las cosas, volvió a disparar mi mente creando sensaciones incontratables en mi cabeza, y cuando estaba desnudándome, sentí que una corriente recorría mi cuerpo hasta sentir cosquillas en mi sexo. La condición que yo puse era que ella también debía dejarme explorar en su cuerpo.Fue así como en unos segundos ambos estábamos desnudos y mirándonos a los ojos... pero ya no era igual que antes, algo había cambiado... y nuestros cuerpos temblaban en la soledad de la habitación. Al principio, sentíamos que algo nos hacía mirar de reojo nuestros cuerpos que nunca habían sentido pudor.Mientras ella miraba yo recorría con mucha atención el de ella, estaba más hermoso que nunca, y volvió a pasar... mi sexo se hinchaba sin control. Ella no tardó en tomarlo y su expresión fue un aliciente para ir yo más allá, y mis dedos tocaron el suyo...Mi mente daba vueltas y vueltas hasta causar mareos, y los dedos de Elena, imprimían nuevas sensaciones en mi cuerpo, mi pene pulsaba creando olas en mi vientre, mientras yo no dejaba de tocarla con un poco de tosquedad... sus palabras fueron tan suaves como sus suplicas,- tòcame más suave Rodrigo, me duele...- y yo aunque asustado por las sensaciones, obedecí sin chistar. De ahí, todo fue suave, hasta sentir como su sexo se humedecía y ella gemía raramente, pero lejos del dolor. Además me animé a tocar sus senos, y pude ver con sorpresa que sus pezones crecía entre mis dedos. Yo había visto a las nanas darles de mamar a sus bebés, y tuve la idea de hacer lo que ellos en sus senos. Aunque eran muy pequeños, su suavidad era exquisita, y sus pezones tenía un dulzor especial... sus manos dejaban de ser vergonzosas y sus toqueteos empezaron a crear dolor en mis testículos, además que mi sexo alcanzaba un tamaño y una hinchazón que no había sentido nunca, y me movía el cuero para atrás para ver que había debajo de la piel, en uno de esos tirones, mi pene empezó a sangrar y vi con horror que me había tirado tan fuerte, que mi piel se rasgó dejando una cabeza dura afuera, por lo menos eso creí ese día... - me sacaste la piel deja de tirar, - entonces ella asustada me dijo que no gritara que ella me iba a curar, y dijo que ella cuando le salía sangre, se chupaba la herida y que así la sangre no salía más... y se lo llevó a la boca sin más... la verdad es que el dolor se fue... y la sangre con él. Pero de pronto mi mente se nubló y algo escapó dentro de su boca mientras lo hacía, era blanco y cremoso... espeso.. como pud, como la materia que tira una infección... y eso que me había dado un rica sensación, se convirtió en un problema más grande aún, pues luego de esto, asustados por lo que me había pasado le contamos a su mamá... La reacción fue muy inesperada, la tomó y la desnudó frente a mí, luego con una gran varilla le dio en sus nalgas sin compasión, repitiendo una y otra vez que lo que habíamos hecho era pecado... y que Dios no iba a castigar. Ese día nos castigaron y nos encerraron en un gallinero... estábamos muy asustados y lloravamos sin control... lloramos mucho hasta que llegó la noche y nos mandaron a acostar.Nadie nos habló, y cuando ya se habían acostados todos, yo me arranqué de mi habitación y me fui a la de ella... Elena seguía llorando, y estaba acostada de guata en la cama, pues el dolor de los golpes de la Varilla no la dejaban estar de otra forma... entonces levanté las sabanas y vi como sus nalgas tenían como arrugas rojas de gran tamaño. Traté de consolarla dándole besitos en las heridas, y mojando sus yagas con saliva... y nuevamente sentí la misma sensación, mi sexo se paraba una vez más... entonces avergonzado, me metí a su cama y nos acurrucamos para hacernos cariño... y ese día di mi primer beso en los labios de una mujer... pasó mucho tiempo, años, hasta que nos volvimos a ver... teníamos ya como 16 y ese día nos arrancamos al estero y perdimos juntos la virginidad... pero esta vez nadie se enteraría... hasta hoy la amo, y cada vez que nos vemos nos acordamos de lo mismo, pero ya es tarde para nosotros, y cada uno ha tomado un rumbo diferente...y lo nuestro no puede ser..."

Gustab

miércoles, 15 de julio de 2009

Destilando Deseos...

" Hoy el mar amaneció en calma a lo largo de la costa, el puerto esta en silencio, aún se respira la humedad de la noche... algunos ríos de agua bajan por las escaleras del puerto y los ascensores no dejan de subir y bajar por los viejos rieles. Las prostitutas se han entrado a dormir, los marinos vuelven a sus barcos luego de una agitada noche.Yo trato de recuperar la resaca de ese ron que trajo algún navío de la isla... dicen que cuando lo preparan, las viejas comen chocolate y los negros fuman esos puros hechos de hojas secas al sol del Caribe. Su Fragancia es profunda, donde los olores a tabaco y chocolate, se mezclan en armonía con el olor a caña fresca. Te podría decir que hasta los barriles de roble viejo, dejan sus notas en su fragancia sin igual. Otros dicen que el color dorado del ron, lo dejan los sudores de los amantes... amantes si, cuando hacen el ron, los cuerpos de hombres negros, se excitan por el calor del ambiente y los senos de las mulatas al abanicarse. Esa fragancia de sudores y sexos encendidos, pueden sentirse en el licor, ellos no esperan a que llegue la noche para satisfacer sus cuerpos... ellas sólo abren sus piernas para hacer el olor más profundo, y al tocar las narices de sus machos, estos corren a meterse entre sus piernas fragantes y calientes. Ahí, en la destilería, junto al ron, dejan que sus pasiones se liberen... dicen que las gotas de sudor, y los derrames de sus sexos muchas veces van caer junto a los barriles, y que luego de hacer el amor, abren las llaves y beben de las pipas para matar la sed. Cada orgasmo produce explosiones de lluvias doradas en las mujeres, y estos dorados son retenidos por los barriles dándoles ese único color. La fragancia y ese particular color lo veo y lo siento después de beber cada copa.
Amo estos días, una noche en el bulevar rodeado de bellas mujeres, donde ayer conocí una mulata de bellos ojos negros y acaramelada piel, ella cuenta que llegó de polizón en el carguero "Sol Del Caribe", un viejo vapor de tres chimeneas que viene a traer petróleo no muy refinado, para las viejas faenadoras de harina de pescado en Ventanas, no muy lejos de aquí. Ella tubo que pagar el traslado calmando los deseos sexuales del capitán y de tres marineros que la custodiaban para que llegara sin problemas hasta acá. Su piel es hermosa, cristalinamente oscura, donde los sudores tienen un bello brillo natural, y su sexo es tan rojo como un atardecer de invierno... su interior, un manantial de fragancias y sabores caribeños, que al parecer, lo encuentras sólo en estas mujeres, que de pequeñas, son alimentadas de dulces guayabas y frutos tropicales que sólo en esa región puedes encontrar. Sus nalgas de joven textura, son duras, pero tan suaves como la textura de una papaya chilena, pero su sexo,es inigualable cubierto de néctar empalagoso y atocigador... Agradable y suave al paladar... y sus senos tan erguidos y frutosos, tan firmes como la lima, que al igual que esta fruta, dejan brotar casquillos llenos de esencia cristalina y fugaz, que se reflejan como transparentes gotas al apretar y beber de ellos.
Su piel dorada por el sol, sus largas pestañas rizadas negras y su tono a madera en el serpenteante vientre que juega con cada caricia... su calidez en todo su cuerpo, su pasión caribeña me hace sólo desear copular en ella deteniendo el tiempo y cerrar los espacios para que este cuerpo no vuelva a ser tocado nunca más por otras manos que no sean las mías. Pero el tiempo se ha acabado, gaste hasta el último céntimo en una noche loca remojada en ron, y bebido de la copa más salvaje que pude encontrar... lo dejé destilar en su cuerpo para recogerlo a sorbos entre sus piernas, y la borrachera y lo carnal... hoy me pasan la cuenta... Adentro, el olor a madera mojada, y el calor de dos cuerpos satisfechos por la pasión... las murallas desgastadas y mohosas ... afuera, los adoquines están mojados, y el vapor se escapa entre las piedras... las bocinas de los cargueros anunciando el leven anclas, y dejando una estela oscura al zarpar... debo volver a mi departamento, hay un libro que aún no acabo de terminar...."

Gustab, sabor tropical.