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Mostrando entradas de agosto, 2019

Siete Días, Seis Noches

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En el hospital , suelen visitar a los enfermos todos los días muy temprano por la mañana,  para llevarles la palabra de Dios, labor encomendada a las monjas descalzas del cerro Barón, Particularmente, a Sor Marie. Quién a pesar de sus 40 y tantos años, ejerce su labor sin faltar un día. Entre las enfermeras es conocida como la monja dulce de hierro. Quién gana su apodo, por su fanatismo religioso, tan dulce como agrio, pues suele castigar a aquellos enfermos que rehúsan escuchar la palabra de Dios, o practicar sus oraciones. Cuando esto ocurre, con autoridad manda a encerrar a estos en frías celdas de castigo, y someterse a tempranos baños de aguas heladas antes de que ella llegue al hospital. Tampoco era querida entre sus pares, pues era osca y huraña en el convento, al extremo de comer encerrada en su habitación entregada a sus oraciones y espiritualidad. Su soledad era infinita y su silencio su cárcel de apatía, se le conocía por la sonrisa de lucifer. Gustab, reconocido ...

Icaro.

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Gustab, ¿quién eres?...

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Ese hombre que vagaba con la mirada perdida orillando el mar, queriendo solucionar la vida... Divagando entre cuerpos desnudos, dejando que sus dedos rozaran el agua agachándose de vez en vez, como silueteando esos cuerpos que se iban disparando a cada caricia. El viento en su cara curtida por los años de di-vagante filosofía. Descifrando miradas y sonrisas que le regalaban al pasar. Arreglando su boina tras cada mirada, acariciando su entrepierna escondiendo la emergente figura tras los cierres de su pantalón, ocultando la humedad que lo invadía. En tanto, una socarrona sonrisa era disimulada con sus ojos de tristeza. Pensaba en las damas que le acosaban queriendo obtener un buen rato de placer, suspendiendo en el aire el tiempo que lo ocuparían, que mas podrían pedir de él. Les atraía su cabizbaja mirada que seguía y contaba sus pasos. Le imaginaban desnudo paseándose frente a ellas sin pudor ni vergüenza, les gustaba la acariciante mirada de sus ojos sobre la piel...