"Danse Sauvage”
" La Revue Negree ". El espectáculo tuvo un éxito sin precedentes, el público enloqueció y en cada café de cada esquina de París el comentario era el mismo: hay que ver a la " Venus Negra " en acción. Una adolescente casi desnuda, sin más atuendo que un taparrabos sobre sus caderas ¡ Josefina Baker !, su risa cegadora de mulata ensombrecía la luz de los reflectores. Su aparición produjo el flechazo. París se prendó de aquella fuente viva, hirviente, de aquel cráter en erupción de ritmos sincopados. Con su agitación furiosa, sus dislocaciones temerarias, andando a gatas y provocando los paroxismos de un público en delirio. Ella montó un número tan impúdico como genial en el que bailaba frente a espejos ataviada únicamente con la falda de las bananas, " Danse Sauvage ” . Las buenas críticas corrían tan rápido como las copas de champagne en noches mundanas e infinitas. París era la capital cultural del Mundo y pintores, escritores y artistas acudían a la Capital...