Aromas de la sal.
Sus ojos temblorosos y pestañas como alas de mariposa le ciegan la vista, me esconden tras las cortinas de luces, mientras mi boca, moja su cuello resaltando su figura. Esa fragancia que se escurre en mi nariz, el sudor perfumado de sándalo y jazmín . Más abajo donde la tierra húmeda suelta tu olor, besaré sus pechos dormidos que huelen a ansiedad y hasta la cúspide de sus pezones, con luz de plata en sus copas de hierva mojada justo antes de llover; Los soportan dos breves montañas de dulce incienso , haciendo temblar mi garganta. Me espera su piel de espigas, donde el trigo riega la profundidad de la trilla soltando su perfume, danzando entumecida en la oscura duna de su vientre sacudido a besos en el efluvio del sudor de su ombligo, en el quiebre de sus caderas y sus costados. Rueda entre las sabanas asomagadas de humedad. Mi boca golpea su cintura donde emanan las cerezas su dulce olor, voltea; Al mirarle, su espalda tallada y a final sus dunas de arena donde s...