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Mostrando entradas de octubre, 2008

Mi cárcel de cristal...

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Siento el ardor por dentro, siento como el fuego va quemando mis vísceras, mi cuerpo se encoge con gran dolor… quema… quema… hoy la sangre brota desde adentro, sin aviso, sin sentir, el púrpura cubre mis desechos, y siento como la angustia se apodera de mi. Mi alma sangra por dentro, mis ojos lloran angustias, pero al caer la noche , la brisa del mar me alcanza, la brisa del puerto entra fresca entre los barrotes, pareciera que las olas golpean bajo mi ventana. Al encaramarme sobre la ventana, veo las luces del puerto tililantes a lo lejos, los neones se reflejan en los adoquines mojados y una que otra mujer de cortas faldas y porta ligas negros me miran, sus caras llenas de angustia reflejan su desazón, ellas quisieran liberarme, pero saben que estoy preso de mis sentimientos, ellas quisieran responder a mis gritos de auxilio, pero los gritos se van ahogando en la noche porteña. Sangro en silencio, y las caricias de aquellas manos suaves que me atienden, suelen recorrer mi pecho desn...

Entre los barrotes...

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" A través de la pequeña ventana,un cálido rayo de luz,calentaba el cuerpo desnudo de Gustab. Sus ojos semi cerrados se dejaban acariciar por el cálido resplandor. Fija la mirada entre los barrotes buscaban liberarse, de aquella blanca habitación en la que vivía recluido desde hacía días. El sueño que le producía la blanca pastilla, le hacía caer minuto a minuto en sueños de resplandeciente belleza. La aguja cortaba sus muñecas para sacar la tinta que aún brotaba de las heridas. Uno tras otro los poemas se ensangrentaban en las servilletas. Gustab, perdido en la depresión y la soledad esperaba que algún alma caritativa le liberara. ¿Cómo hacer para que sus notas se convirtieran en alas que le ayudaran a salir volando por los barrotes?, ¿Cómo hacer para que su propia sangre se convirtiera en el combustible para cargar la nave que lo llevaría a los brazos de aquel señor del que tanto le habían hablado cuando niño?. Hoy atrapado por la soledad sólo espera el momento para volar y atr...