Detrás de los barrotes.
Detrás de los barrotes de mi habitación, ásperos por el paso de los años y la humedad, enverdecidos por el rigor de la sal, pienso en cual será mi salida... Cual vía crucis vestido de karma y poemas. Visten de frío cada uno; Y aquí estoy, desnudo y en silencio mirando a través de ellos hacia la salida del sanatorio y con una gran pastilla trabada en mi garganta... blanca y cruel, entre las cuerdas de mis palabras. Así espero las visiones del día, llenando mis noches oscuras, encerrado entre estos cuatro muros blancos, guardando el silencio en mis labios. No hay palabras, solo demonios que dan vueltas a mi cabeza. Las enfermeras llegan en la oscuridad, mientras el dolor corroe mi garganta seca por el yeso de los muros. Un profundo dolor, un poeta en el abismo, un verso en el vacío.. Bajo la sugestión del infierno, hacía un largo y lento examen de la existencia noble para mi revuelta vida. Luchaba inútilmente por encontrar respuestas en esas delirantes imágenes de demonios que volaban en...