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Mostrando entradas de agosto, 2022

Sentencia.

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Prometo no fallar cuando me necesites, prometo no fallar ni a ti ni a nadie, Así me cueste la vida. Prometo que no te faltaran mis caricias, ni mi amor , ni mis besos. Prometo no fallar nunca... ...Y un día se fue... porque la vida dijo basta, no prometas nunca lo que no puedes cumplir. Hoy vengo por ti, porque ya no tienes tiempo, ni salud para cumplir. Entonces se cerraron sus ojos, y dejo de hacer promesas. El tiempo había expirado, la vida no le dio mas, y firmo sentencia.. ...Ella se pregunta,  ¿para que me prometió, si al final no cumpliria? El, se fue sin decir nada, con muchas promesas  y sin cumplir todas a cabalidad. Gustab, Hoy me siento triste. "La muerte no es más que un sueño y un olvido..." Mahatma Gandhi.

De las cerezas...

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«Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos».    Pablo Neruda "Hay algo entre las mujeres y las cerezas, tanto si la cereza está en nuestra boca, como esperando a salir de su interior, donde húmeda se esconde." La virginidad tiende a considerarse algo que, tarde o temprano, debe perderse. Las muchachas jóvenes que recogen cerezas o portan cestas llenas de ellas, son una inspiración común para quienes desean robarla. Las cerezas representan la piel blanca, como la porcelana de la virginidad, con un oculto brote que se vuelve de un rojo intenso al madurar; como estar entre las piernas de una mujer, deseable y sensual. Considerando sus connotaciones de pureza y atractivo sexual, estan siendo frutas lúdicamente atractivas al despertar sexual y a la vez, siendo una inocente y pura imagen de seducción. ¿Que como lo veo? ...Hay un pliegue formado por el encuentro de dos labios, hacia la punta, que se retrae y deja al descubierto una cabeza, como una cereza roja in...

Letras de Papel.

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" Abrazada con soltura a los recuerdos que la elevan hacia el sol como un barrilete, la mujer se deja llevar por la nostalgia...   Él le había dejado de visitar , y las calles del viejo Valparaíso   seguían llamándolo y reclamando sus letras. Le habían encerrado en un cuarto blanco, donde cuatro barrotes le separaban de su encuentro de los jueves de antaño, donde las sábanas, se enredaban con el sudor y deseo que su cuerpo expelía cuando amaba. Mientras, las polillas, revoloteaban en aquellas noches tras las oscuras ventanas, donde sus alas se freían al calor de las bombillas, donde solo las sirenas de la faenadoras de pescado, inundaban de su peculiar fragancia, todas las mañanas al despertarse de su encuentro.  Con él, eran ajenos al movimiento del puerto, a las alocadas carreras de los obreros por alcanzar la hora de entrada a las faenas, antes que fueran amonestados por su atraso. Y a la loca bajada de los ascensores que los transportaban hacia el puerto.  Entre...

Voces delirantes.

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"..Y se abrió mi corazón, Como una flor bajo el cielo, Los pétalos de lujuria Y los estambres de sueño..." Garcia Lorca Tendido en la cama, con la vista perdida en las grietas del techo, las arañas colgando de una tela a otra, y un zancudo que trataba de liberarse y esas polillas que no dejaban de rebotar contra la bombilla. El frío entraba por mi cuerpo mientras ellas reían acariciando con sus ligeros dedos un vientre trémulo y deshuesado. El sexo palpitaba bombeando caudales de sangre por las venas, hasta dejarlo erecto entre sus dedos, y aunque el no decía nada, ellas insistían en preguntarle sin obtener respuesta alguna a sus suplicas lapidariamente eroticas. El huracán de sensaciones que retorcía su cuerpo, provocaba estertores que las excitaba aun mas allá de lo racional, de lo comprensible. La angustia gozosa se apoderaba de sus terminaciones nerviosas hasta encender hogueras en su interior que lo iban calcinando entre gemidos y jadeos. Al tacto, eran sensaciones ceros...

Labrada.

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"Amo como ama el amor. No conozco otra razón para amar que amarte. ¿Qué quieres que te diga además de que te amo, si lo que quiero decirte es que te amo?" Fernando Pessoa Uno se sumerge cuando se enamora , a tal punto, que dejas de vivir, para ser una parte de ella. Cuando despiertas del sueño, te das cuenta que todo ha terminado, mientras ella vuela libre, el otro , queda en un calabozo, que a veces, nadie entiende donde esta para rescatarlo. Solo otra llave tendrá la magia de abrirlo, pero para ello , el prisionero tiene que estar preparado. Antes será imposible que la puerta muestre su labrada cerradura. Gustab

Cuerpo.

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“La belleza de la mujer se halla iluminada por una luz que nos lleva y convida a contemplar el alma que tal cuerpo habita, y si aquélla es tan bella como ésta, es  imposible no amarla.” SÓCRATES Un homenaje a la belleza era el cuerpo de Eva. Vestía liviana y coqueta seduciendo miradas, hasta que un día, esa seducción se convirtió en su peor pesadilla. "...Acababa de darme una ducha con agua tibia y me había puesto un vestido de una tela muy, muy ligera... tan ligera, que tenía la sensación de que el aire caliente, que subía desde el suelo, lo inflaba como un globo aerostático, lo hacía flotar y acababa de secar mis piernas.  Mi sexo depilado cuidadosamente, libre, sin bragas, decidía tras solo unos pasos que no todo sería tan negativo. Nunca olvidaré aquella sensación, mi piel tan suave, acariciada por el vaivén de aquella tela, su roce sobre mis nalgas, sentirme pasear desnuda dentro de aquella prenda color naranja fuego que me llegaba hasta las rodillas. ...

El Diario intimo de Eva.

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Eva era la paciente de la 303, había escuchado hablar de ella y su diario, que escribía periódicamente sin faltar un día. La trataban por una locura que había nacido de su mente enajenada, imaginativa o real, no importa. Nadie sabía si lo que escribía, formaba parte de su realidad, pero todos sabíamos, que detrás de sus letras estaba la razón de porque la habían internado. Dicen que fue traída aquí por su hijo y su mejor amiga. La habían encontrado en su habitación con una sobredosis de pastillas, después de haber encontrado a su hijo y Bea en una tórrida relación sexual, de la que no sabemos detalles y ni si era una fantasía más. Un día la encontré tirada en las regaderas del baño desnuda mientras me bañaba.  Sus piernas abiertas y temblorosas, delataban un orgasmo reciente. Sus dedos permanecían aun entre sus labios vaginales y en su otra mano, una pequeña libreta en sus manos derramando tinta azul que se diluía con el agua.  Detrás de su mirada de inconsciencia, guardaba...

Cascadas... (cuentos de velador)

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El agua le corría desde la cabeza, hasta caer en cascada por sus nalgas. Cuando salió de la ducha, se miró al espejo. Tenía todo el pelo mojado y le envolvía una toalla. Miro su espalda. Se quedó quieta unos segundos, empezó a llorar, luego a reír. Era bastante bipolar, pero había aprendido a disfrutar, sus propios cambios repentinos. Abrí los párpados y la encontré desnuda en las alturas. Sonreía. Comenzó a pasearse a lo largo de mi cuerpo, de un lado a otro, una y otra vez, modelando para mi. Su piel clara entre la oscuridad de las paredes mohosas y abandonadas, la claridad entre sus piernas. Su desnudez entre la luz y la sombra. Aquella noche me había soñado, fue la primera de muchas, pero fue significativa por la sensación de realidad que le embargó al despertar. Despertó sudorosa y excitada, aún jadeante, con la piel en carne viva.  Mis manos que aún se le antojaban, habían hecho de su cuerpo un templo de deseo. Sintió cada caricia cuando en su interior suavemente, sus labios ...

"Poemas Recopilados".

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Me sumo con este texto a convocatoria para este jueves, evocando el nombre del blog de nuestra compañera Maria  autora de Poemas Recopilados   , si lo Autoriza... Se hacia tarde, la noche cubría el puerto de valparaíso cuando la vi entrar a mi cuarto en el sanatorio, dijo: -  De tanto pensarte, se confunden mis versos con el rostro de tu lenguaje... Puse mi dedo para hacerla callar entre sus labios y baje lentamente el dedo por su cuello buscando en la profundidad de su escote. Ella lo seguía con su mirada. Al entrar en su abertura, elevo su mirada a las alturas, buscando entre sus poemas recopilados, dejándose llevar por el momento... cruzando el puente del latido... divagando en sus mundos. Sus defensas estaban quebradas. Subí por los bretelles de su vestido, y con un ligero impasse, deslice la tela por sus hombros, hasta ver caer el vestido frente a mis ojos. Sus senos estaban indefensos y entre ellos, una gota de sudor, caía desbocada hasta perderse en s...

El Circo.

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"El circo llega sin previo aviso. Ningún anuncio lo precede. Simplemente está ahí, cuando ayer no estaba". Erin Morgenstern. Al sonar las 10 campanadas, cuando el sol ya no brillaba y el cambio de turno se aproximaba, una de las enfermeras me rescata del sanatorio y me dice; - Gustab , esta noche nos vamos a divertir.- Y escapamos por los corredores hasta alcanzar las puertas y huir. El circo había varado en el puerto y los adoquines brillaban en todo su esplendor. Al llegar, después de bajar los cerros, una inmensa carpa de blanco, rojo y verde, se abría ante nosotros. Al entrar, hombres y mujeres semidesnudas se pasean a mi alrededor, provocando la agonía, sensuales entre el público, que va llenando la gigantesca concha de lona, es un ritual. Por ahí anda Muscari, frena sorpresivamente en una mesa alta, el instante perfecto en la que una madura mujer, está por darle el mordisco a un shawarma humeante. La señora está con su hija de aproximadamente 30, ambas se sorprenden. La...

El uno y el otro.

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Ella se levanta, camina con paso seguro y sensualidad en sus tacones altos, se sienta a horcajadas apoyada en el respaldo del sitial, abre las piernas y parece levitar esperando el primer compás. Sus ojos no se despegan de su presa. El otro, siente, tras las telas del pantalón.  La música, rompe la espera, gravita como una hechicera, girando a gran velocidad sobre la banca, mientras sus piernas se estiran y se encogen con cada nota. El Bolero de Rabel, aparece estridente, pero lejano. Suda por el calor que se genera dentro del cuarto añoso del Hotel.  El otro, siente su sexo latir seducido por la danza, mientras baila semidesnuda, en la penumbra de la habitación.  Su cuerpo se detiene; Con sus manos, se quita delicadamente el corpiño negro y lo suelta hacia el toilette, clavando su mirada perversa e intimidante. Baja y se revuelca en el piso abriendo las piernas y presionando sus senos con las manos, tratando de ocultar su excitación.  Se levanta y vuelve su mirada a...