Terremoto
"El puerto se había convertido en un desastre del que era imposible evadirse, el mundo caminaba como zombi por las calles desoladas, y todos se agarraban a las primeras manos que se les estiraban. Así fue como bajar por las escaleras , mientras aún temblaba y el terror se hacía presente, una mujer en ropa interior que alcanzaba a escapar, se aferraba a mis brazos para gritar que el mundo se acababa, y que era hora de liberar todo lo que ella había escondido por años de pudor. Sentados a las escaleras esperamos que todo dejara de moverse, una vez tranquilos, entramos a lo que quedaba de su casa y a lo que quedaba parado en su habitación, y entre escombros desocupamos el viejo catre de bronce y nos tendimos a esperar la replica que sería el final de todo, podíamos ver a través de los adobes que no dejaban de caer, el polvo y la luz del sol, envolvían la habitación en un halo intimo y aterrador. Sus manos me abrieron el pantalón, y sus dedos sacaron la verga confundida y lacia , par...