Queridas musas, En esta botella de papel, de tinta de sangre, en esta pequeña servilleta, lanzo al mar mi corazón, mi deseo y mi alma corroída por la soledad. Soy un prisionero de cuatro paredes blancas; en la ventana, barrotes de fierro oxidado por el mar, en mis manos el amarillo color del oxido pegado a mis dedos y un somier gastado tanto como el colchón que alguna vez fue blanco. En mis dedos sangre de tinta para escribir, quizás el último de mis mensajes; el de un loco que pocos logran describir, un loco con una pluma que sangra pasión, escribiéndola en una triste servilleta de papel.. Busco el secreto del amor, el deseo desnudo, ese susurro que quiero convertir en gemido y orgasmo que late y tiembla en el ambiente y... sólo en el viento. Me dicen que está escondido en algún lugar, esperando a que lo encuentre. El amor es espera dicen. pero, ¿Qué sucede cuando la espera se convierte en locura? ¿Cuándo las noches se alargan y las palabras se ahogan en el silencio? No me ...