Asomagado.
Escape del hospital por las puertas de servicio y corrí a refugiarme en mi departamento. Al entrar , las cuentas no dejaban correr la puerta, y el olor asomagado se apoderaba de mis sentidos, la sensibilidad aparecía en mi rostro humedecido por la niebla que cubría el puerto. Un frío se apoderó de mi. Había decidido cerrar mi ventana.... pero la brisa se coló entre los maderos y la humedad volvió a brotar dentro, echaba de menos recorrer los cuerpos desnudos que dibujaba día a día mi mente, echaba de menos el aroma a sexo entre mis sábanas.... al abrir las persianas pude descubrir nuevamente el puerto, el aroma a café lo inundaba todo esa mañana... las persianas de los negocios volvían a descerrajar los candados, había mucho bullicio, la mañana se veía agitada. Volví a escuchar las gaviotas, sus graznidos roncos y dormidos, me habían despertado de un largo sueño... Llevaba muchas horas encerrado golpeando las teclas y doblando papeles sin saber que escribir, cuando es...