Palabra de Dios...
"Por esta razón dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne"... Genesis. Raspándoselo estaba cierta dama, hasta el ombligo toda agitada, las piernas muy abiertas, sentada en una silla de paja. Mirándoselo estaba muy golosa, después que quedó excitada, burlándose descuidada, agito sus dedos en el surco mojada. Como menea las caderas, al roce de sus inquietos índice y corazón, aguzado saborcillo que en su boca esconde. Sus muslos, abiertos, como la tarde, abismante de la luz a la sombra, azabaches revueltos y mojados, sombra de magnolia. Pienso en ti, tu sexo; Surco prolífico y abundante. Armonioso el vientre vibrante, movido por la sombra, yema de tus dedos que concibe muerte . Dios mío, el bruto libre goza donde quiere. Miel de crepúsculo, derramándose en tus dedos. Gustab