Entradas

Princesa .

Imagen
Ginebra nos invita a participar en su blog Variété, y quiero ser parte de esta invitación, gracias.  Su Servidor. "¿Por qué es tan difícil querer, siendo tan sumamente fácil desear? Porque en el deseo habla la impotencia, y en el querer la fuerza. " (Gustav A. Lindner) Firme en la ausencia y dueña de las cálidas madrugadas que atesoran las leyendas y las lunas que guardan tus recuerdos, delimitando el abismo que jamás apagará tu recuerdo. Somos, mi princesa, fieles compañeros de sueños, y despertares, no distan mucho tus palabras de las mías, ni tus recuerdos ni esa habitación que cubre lentamente la ambrosía y el néctar de nuestro despertar. La estela de tu mirada será recuerdo y testimonio de aquella tarde de lluvias, cuando el aire rozaba los cristales bañando nuestra piel de sudor y deseo, invitando a un largo beso. Delicioso aroma de café, y el último gemido de nuestra maltrecha inocencia, siendo espacio desconocido que entre imposibles turbas, erice la piel en la distan...

Musa.

Imagen
"Musa que disponía mi alma para las armonías puras.“ Ludwig Van Beethoven Clio, la que había inspirado muchas veces mi pluma fundiendo en tinta mi deseo, se convertía en una enredadera de piel y piernas que se amarraban a mis caderas, haciéndome sentir único entre todos.  Un cuerpo en vilo me hacía caer estrepitosamente sobre las sabanas de seda negro mojando mis ideas. Dos manos que desanudaban mis prejuicios, despejando el camino de tintas que se hicieran dueñas de mis sueños. Aún quedaban besos que jugar, y no haciéndola sentir la dueña, baje con mi boca por su cintura saboreando cada vestigio de piel desnuda, hasta perderme entre sus piernas. Sentí ondear su vientre en un mar de angustias , mientras sus deseos se convertían en condena. Mi boca era un tormento para su sexo, un fuego quemante que la hacía desvanecer entre mis labios. El juego había empezado, y era tarde para volver atrás. Nada que hubiese planificado para no rendirse a mis embestidas daba resultado, su cuerpo se...

Melancolía.

Imagen
"En la sombra, lejos de la luz del día, la melancolía suspira sobre la cama triste, el dolor a su lado, y la migraña en su cabeza". (Alexander Pope) Había decidido cerrar mi ventana, pero la brisa se coló entre los maderos y la humedad volvió a brotar dentro, echaba de menos recorrer los cuerpos desnudos que dibujaba día a día mi mente, echaba de menos el aroma a sexo entre mis sábanas. Al abrir las persianas pude descubrir nuevamente el puerto, el aroma a café lo inundaba todo esa tarde oscura, las persianas de los negocios volvían a descerrajar los candados, la bohemia se anunciaba, la noche sería agitada. Volví a escuchar las gaviotas, sus graznidos roncos y dormidos me habían despertado de un largo sueño, llevaba muchas horas encerrado golpeando las teclas y doblando papeles sin saber que escribir, cuando escuche la voz de ella en el balcón de enfrente, quizás eran gemidos, no sé, fue una extraña experiencia. No podía dejar de escribir, no debía, esa era la sensación que ...

Mil alas en el tiempo.

Imagen
"El tiempo es el mejor autor, siempre encuentra el final perfecto." Charles Chaplin Mi sexo se erguía como un silo humeante, inexplicable a mis inexpertos años. Sus labios recorrían los míos con dulces besos, mientras sus manos iban desvistiendo mi cuerpo. Al quedar desnudo, su boca fue surcando el camino del deseo, toda mi piel y cuerpo se entregaba a sus labios, se sometía al ciclo y lapsus que ella marcaba suspendido en el aire, detenido en los engranajes del tiempo que movían sus dedos, y al cálido roce del vuelo de las mil alas de mariposa que despegaban de mi mente . Hilos de saliva, iban marcando cuidadosamente su recorrido. Como telarañas dibujadas en el espacio, se tejían, queriendo atrapar toda mi inocencia de niño en su cárcel de seda. Palpitante la oruga, se contraía a sus caricias, sin ella haberla tocado, como una rama acariciada suavemente por un cálido soplido de aire, buscando ser el viento que la secaría . La vi sumergirse en su boca hasta perder los sentido...

Ella y el mar.

Imagen
"La relación sexual es darle patadas en el culo a la muerte mientras cantas." Charles Bukowski "Desnudo frente a la ventana, un vidrio me separa del mar y sus astillas encienden mi deseo, espero a que ella despierte, mientras siento correr las gotas por el cristal, olas susurrantes, espuma... detrás de los cristales, llueve. El mar esta bravo y se siente la humedad en la habitación... el ruido constante del golpear de las olas sobre los simientes de la vieja cabaña. En la habitación, es agradable estar desnudo, mi sexo se erecta de pensar que hará ella cuando despierte y me vea desnudo y excitado. Mientras mis ojos están cerrados, siento un aire cálido sobre mi sexo, es su aliento, no puede ser otra cosa. Le pido que no se lo lleve a la boca, sino que lo tome con sus manos y lo acaricie suavemente. Ella obedece, agita a compases casi imperceptibles, pero constantes para sentir su dureza y mi piel descubierta y delicada. -Despacio... despacio... quiero sentir la suavidad ...

El Beso Mágico.

Imagen
  "Es curioso que se le denomine sexo oral a la practica sexual en la que menos se puede hablar." Woody Allen. Sus caderas se detuvieron por un instante infinito, se dejó devorar hasta la última gota, y un ciclón de sensaciones llenó su cuerpo. Se apretó hasta derramarse por completo. La energía subía y bajaba por su espalda , hasta que se dejó caer rendida sobre la almohada, mientras mis labios recogían las sobras de su orgasmo. Un beso mágico, un beso salado e intenso que lo transformaba todo, y un deseo que emergía en mi por poseerla. Gustab.

Laura.

Imagen
  “¿Qué es erótico? El juego acrobático de la imaginación. El mar de recuerdos en que nos bañamos. El modo en que acariciamos y adoramos las cosas con la mirada. Lo que es erótico es nuestra pasión por la vitalidad de la vida.” Diane Ackerman Fue acompasando su rutina entre las almohadas, verso tras verso recorriendo la figura de su cuerpo... Era nostalgia la que había entre sus piernas, ganas de ser poseída como nunca. Las telas se fueron humedeciendo al ritmo de sus caderas, y sus senos se hinchaban a las telas disparando sus pezones, los que goteaban recuerdos de unos dedos que hoy no estaban.  Laura dibujaba en serpenteantes movimientos el deseo que sentía, su corazón no dejaba de bombear aumentando el ritmo. Apretó las piernas a la almohada, para sentir como su sexo detenía los pulsos y el tiempo...  Finalmente, toda la energía acumulada se vertió sobre las sabanas. Su cuerpo se deshizo en jadeos y gemidos, sus dedos le habían liberado e...