Capriccio 24.
Los 24 Caprichos para violín de Niccolò Paganini , se centran en el virtuosismo técnico extremo, explorando arpegios, trinos, pizzicato de mano izquierda y cambios rápidos de posición. Aunque son estudios, expresan un cambio repentino de humor o comportamiento, y así en un rincón del sanatorio, afina su violín despejando su cabeza a través de la música. El Capricho 24, que me llega por los pasillos colándose bajo la puerta de acero que me separa de la cordura, es una obra de técnica virtuosa y compleja, es considerado, la culminación del virtuosismo en el violín. Aunque no muestra una narrativa emocional específica, asemeja al cuerpo de una mujer desnuda y todas sus curvas y volúmenes, es imposible no sentir la sensualidad del sonido de las cuerdas como un orgasmo sublime como al finalizar en la cúspide de una cópula . Todo explota ante nuestros ojos salpicándonos de humedad y éxtasis, una droga estimulante y alucinógena. Sus efectos duran hasta horas con riesgos graves, pud...