El Quinto Elemento.
Nadie no tiene cuerpo. Todo el mundo es para cada cuerpo, cualquiera con cualquier cuerpo. Estoy atrapado en este mundo desolado y estéril... El desdén y el rechazo se encontraron con oportunidad de escapar. Escribo muerto, arrojo palabras a la habitación obscena del papel que se esconde detrás de las palabras, a la perversión de mi tinta y de aquella orgía sublime, surge mi aliento. Las ramas erguidas sobre recuerdos invertebrados probables me hipnotizan hasta el punto de embrujarme. Las espinas sangran. Somos pasajeros, efímeros, perdidos, errantes, metamórficos, universales., prohibides. Me invento crudo, desnudo de incertidumbre y embrujo. Arrodíllame entre ofrendas, tiéntame hacia una nueva resurrección, hazme mortal y culpa, convencimiento cruel... escribo sólo; solo escribo... ¡¡¡Quiero una pastilla para olvidar!!!. Estamos desnudos, nos tocamos... Recorro su cuerpo palpitante, caliente en su mente, frío en sus carnes. Nos entregamos, el orgasmos esta cerca, lo siento y lo sien...