Era rara la sensación con la que había amanecido ese día, la cama estaba tibia, sin embargo al abrir las sabanas, el frío del departamento penetraba mis huesos. No se porque, mi cuerpo estaba excitado, algún sueño que no recordaba con claridad, me había echo retroceder a mi adolescencia, donde la imagen de la empleada de mis abuelos entraba y salia de mi cabeza. Acurrucado entre las sabanas, deje mi mente divagar, no tenia ganas de levantarme, el frío del departamento me congelaba.Con la sabana hasta el cuello, recordé un día en la casona del abuelo. Me acuerdo que ese día, me había despertado orinado hasta el cuello, tenia miedo de levantarme de la cama por miedo al castigo. Tendría unos trece o catorce años, y el miedo y la vergüenza, me congelaban en la cama como hoy, en eso entro la nana en la habitación, y abriendo de par en par las cortinas, me alentó a recorrer el día hermoso que amanecía afuera. Desistí con la cabeza, mientras ella se abalanzaba sobre mi llenándome de cosquill...