Mi insensatez.
Oh María, acógeme en tu vientre para gozar el nido de tu ombligo, para seguir la huella trazada, explorar la intención de tu pastilla puesta en mi lengua cada noche cuando el sanatorio se viste a oscuras...El grafito bailaba sobre el papel anunciando un nuevo jueves de relatos... Déjame Invadir con mi boca tus gemidos, la piel de tu universo besando los puntos en las líneas de tu espalda. Quiero desgarrar tus pudores, morder la lujuria de tus nalgas, sentir la danza de tus latidos... Así los silbidos de la tetera se confundieron con sus gemidos, mientras la luz asomaba por la ventana. Mis dedos esculpirán temblores desbordando tus mareas, atravesando el humedal de tus orgasmos. Ahí danzará con impaciencia mi lengua lujuriosa, produciendo espasmos en la composición de tus rincones... habíamos bebido algunas gotas del licor, y desgajado una naranja esperando a que esa luz invadiera nuestro espacio. Siento tu boca recogiendo las lágrimas derramadas por mi sexo, la crisálida gota....