Marginal
Hoy camino solitario entre callejuelas oscuras y mal olientes, los adoquines parecen más opacos que de costumbre, los tambores de aceite usados de basurero aromatizan la noche, sólo en algunos rincones se pueden ver ligeros brillos, pero son los orines de algún borracho que no pudo llegar a algún lugar donde fuera permisivo desaguar esas cervezas baratas que bebió en algún bar de mala muerte, pues de esos abundan en este puerto, donde no todos tiene un buen pasar para beber algo de más categoría. La noche esta fría, y en los rincones, lejos de las farolas, algunas muchachas de dudoso pasar, expelen bao de sus bocas calientes y cuerpos fríos. El invierno a sido duro, los clientes escasean, pero nunca falta algún marinero, que por algunos morlacos esta dispuesto a comprar un cuerpo tibio que le haga creer y sentirse amado, aunque este sentimiento dure, lo que su cuerpo sea capaz de resistir los embates de su amada, y finalmente eyacule entre embestidas contra la muralla, unos cuanto...