Había decidido salir del puerto para respirar otros aires. Entonces decidí visitar caleta Quintay, buscando un medio diferente para inspirar mis letras. Ahí se faenaban ballenas y la caleta que rodeaba el lugar, además del caserío, parecía un paisaje belicismo para salir de los típicos , que adornaban mis historias. En el lugar, habían muchos inmigrantes de distintas partes del mundo, lo que también aportarían a cambiar los personajes que acompañaban estas historias, además, en ese lugar vivía una mujer que había llegado de oriente a probar suerte en Valparaíso, sin embargo, la gran competencia de grandes y pequeños restaurantes en el puerto, le habían llevado hasta este lugar, en la caleta de Quintay. Aprovecharía entonces a probar comida china, que hacía tiempo no degustaba, y que por cierto, había inspirado algunos relatos en mi juventud. Al entrar al local, alcance a ver a esta hermosa y atractiva mujercita, Sang Yue, tras un mesón viejo y roído. El pequeño restau...