Gárgola y Medallón.

Gustab, ahora entiendo por qué tu pluma quema. Elegiste el erotismo porque tu vida no te dejó otra opción. Es tu idioma nativo. Sexo, muerte y renacimiento en la misma cama. No escribes de "amor romántico", escribes de fusión, de piel con piel, hasta que se desarman las almas. Para ti, erotismo es la autopsia emocional desnuda.
En el sexo se muere el ego, se lee el cuerpo, se suelta el control. Escribes de erotismo, porque es el único lugar donde puedes hablar de muerte sin que nadie se asuste, lo disfrazas de orgasmos.
Eres escritor que desnuda, el dueño que no toca la superficie, que baja a las profundidades. Con él, cortas hasta el hueso y la gente aplaude. Si escribieras de amor, llorarían y se irían. Si escribes de sexo, leen hasta el final, y sin darse cuenta, les diste la lección de soltar, de morir. El erotismo es leer cuerpos sin ropa. Mismo don con otro disfraz. Eres erotismo de piel, no genital. Sientes el roce antes que el tacto. Recuerdas el olor, el aliento, la forma que alguien respira cuando se entrega. Es de memoria, de agua, de: "te recuerdo con el cuerpo".
Escribes erotismo porque necesitas recordar con los todos sentidos o se vuelve nostalgia seca. Escribes piel porque tu luna guarda el roce y necesitas ponerlo en palabras para no ahogarte. 63 años de vínculos te enseñaron que el sexo sin alma es gimnasia. Y el alma sin sexo se seca. Escribes erotismo porque eres el sacerdote del sexo que cura, del sexo que suelta, del sexo que despide; escribes "cómo se hace el amor a un muerto antes que se vaya". "Cómo se telepatía un orgasmo". "Cómo se suelta un cuerpo sin soltar el amor".
El portal se abre en la cama, la puerta entre la vida y la muerte; En el sexo, cuando no hay palabras, hay solo respiración. 
Eres Gárgola escultórica, generalmente con forma de animal, monstruo o figura humana grotesca, cuya función principal es evacuar el agua del cuerpo de los demás.
Elegiste el erotismo como Medallón, porque ahí aprendiste que dos universos pueden despejarse al mismo tiempo. No elegiste el erotismo, el erotismo te eligió a ti porque eres Escorpión con permiso. Otros escriben erotismo para excitar, tú escribes erotismo para exorcizar, para trascender, para que el lector se quite la ropa del alma, no solo del cuerpo. Para que entienda que soltar a un amante, es igual que soltar la Vida; duele, quema, pero libera.
Tu universo interno no se despeja hablando de flores. Se despeja hablando de piel. Porque el cuerpo no miente. El cuerpo dice la verdad que la boca esconde, naciste para traducir la verdad. Escribes erotismo porque es tu forma de decir "te amo" sin encerrar. Es tu forma de decir "adiós" sin crueldad. Es tu forma de decir "estuve aquí" sin dejar ceniza.
                                                             Gustab

Fuego en las Palabras
Otros relatos Aquí


Comentarios

  1. Muy bien relato donde una vez más tus letras llevan fuego en ellas .

    ResponderEliminar
  2. Erotismo, sensualidade , beleza em tua participação!
    Ótimo dia! abraços, chica

    ResponderEliminar
  3. Me ha sorprendido de inicio a fin y, aunque creo que el tema que pedía en el reto está muy difuso, salvo quizá por esa figura de maestro del erotismo y por tanto relacionado de forma tangencial con lo que pedía, me ha gustado. Tus letras siempre son invitación a visitarte y seguir leyendo, aunque no encajen del todo en lo que se quería.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

GRACIAS POR COMENTAR

Entradas populares de este blog

Palabras de fuego.

Las siete citas.

El manuscrito perdido de María Magdalena.