En un mundo negro, se generan historias negras sin luz. Las perlas negras adornan cuellos negros, negros sin luz.
Del desnudo imaginario, del oscuro paraíso de abismos negros, cristal de espejos sin reflejos, como un interfaz de colores y en la admiración de su piel negra, de pezones oscuros endurecidos por fríos sensuales; De ese mundo imaginario, de esos pantanos del cacao y ron, de ese mundo intolerante, donde se dibuja a carbón puro y tan oscuro como el deseo. Donde el lápiz traza bocetos del erotismo en su brillante piel. Donde hasta la plata se vuelve negra con grises degradados. Dónde el café puede llegar a ser negro, tan negro como la intención, donde la oscuridad seduce la luz... En ese mundo vivía y consolaba su mirada, seductora de luces y sombras.
Mi desestimada joya, reina sensual de copas negras y azules tornasoles a la caída del sol, donde la oscura piel enmarcaba el vino rojo pero elegante. Tantas lenguas necesitaban de su atención, que se fue volviendo injusto el pecado de entregarse al gozo.
Y fue encerrada a tres puertas de la mía, porque de tanto mirar el color de sus ojos, se volvieron negros y sin luz, sus labio, cerezos, los que bebí con lengua oscura en la más profunda de las cavernas, entre tranquilos y profundos caudales negros llenos de morbosidad... nadie entendió nada ; Hoy su arte ah quedado en este sanatorio recordando el racismo oscuro que la quiso monja y la convirtió en demonio. Ella no sabía lo importante que era para las almas solitarias que vivían sin amor, y se convirtió en la amante de todos, en la amante de Dios y el mismo demonio.
Ella no sabía y nadie le dijo nunca nada, hasta que un día , a tres puertas de ella conoció al loco que le acompañaría hasta el último día y a punta de caricias y besos negros le diría lo importante que era y toda esa belleza oscura que escondía.
Fue escondiendo día a día una pastilla en los huecos de sus murallas, hasta que un día, decidió tomarlas todas juntas y se fue sola, en silencio, una persona corriente que cambia la vida de otros sin darse cuenta.
Gustab.


Que historia tan triste...Ella que le dió felicidad y placerr a muchos, termino encerrada en una carcel tan negra que no encontró otra salida que tomarse las pastillas..,A veces puedes hacer creer a los demás que vives en un paraíso, cuando hace años has sido expulsada de el... Has escrito un relato que deja mucho para pensar..Bssss
ResponderEliminarGracias, Gustab, por sumarte a la convocatoria; has construido con la palabra negra toda una historia donde se mezcla placer, deseo y muerte.
ResponderEliminarY durante ese intervalo, esa persona que enciende nuestra alma, no nos damos cuenta de que dentro de ella encierra intenciones de tristeza.
Pero también nos deja ese sentimiento de que el conocerla cambió algo en nostros sin que ella lo supiera.
Buena semana para ti.