"Según los existencialistas, la existencia es el núcleo central del “Yo” humano, gracias al cual este último no aparece simplemente como individuo por separado ni como algo universal, sino precisamente como una personalidad concreta incomparable."
Aquel día despertó, tenía hambre, hambre acumulada, la caza hace días no
funcionaba, la sequía arreciaba, el alimento vegetal escaseaba, pero él o ella era el líder del grupo, lo llamó a emprender otra vez la ardua tarea de sobrevivir
día a día en un ambiente hostil. Tenía hambre, hambre acumulada.
A lo lejos una salvaje fiera apareció, se acercaba. El grupo sintió miedo, él o
ella sintió miedo, mucho miedo, tomo una piedra, palos, el grupo lo siguió. Miro
abajo y arriba, miro al cielo, a su entorno, miro a su grupo. Se miro y se extraño
de sí mismo, era distinto a ellos y al mundo que lo rodeaba, era, lo entendió…
era él.
Fue consciente de sí mismo, estaba ensimismado. Después se
estremeció, grito y lloro. Sintió angustia, pavor, el fantasma de la muerte. Se
sintió solo. Se percató de que existía.
Esa tarde fue decisiva. Después de sentirse distinto al otro, tomó un
palo miró abajo y arriba, miró al cielo, a su entorno, miró a su grupo, se miró
y… decidió afilarlo, ya antes lo había hecho por error; pero ahora era
consciente de sí mismo, de sus actos. Tenía hambre, hambre acumulada, no
sabemos su nombre, ni su edad, ni nada, sabemos que existió, era el más hábil
y ya inteligente del grupo.
Esa noche fue decisiva…, intimidó con alguien del grupo, su estructura cerebral
trascendió, su consciente estilo de vida
trascendió en la supervivencia cotidiana. El momento sublime del nacimiento
de lo humano trascendió, la transmisión de conocimiento, el saber acumulado.
De no ser así, no escribiría estas líneas, no existiría la civilización humana.
Aquel día despertó, tenía hambre, hambre acumulada, llamó a su grupo a
sobrevivir… se extrañó de sí mismo, se rió y llamó a su grupo, consciente de si,
de manera redoblada a sobrevivir… lo llamó orientación…
Era el primer
hombre, primer orientación psicológica involuntaria e inconsciente del carácter
que sirve para trabajar. Inicio del carácter de producción, con el de la cultura
del hombre.
Aquel día despertó…
… Con los de su especie, solidario; con sus enemigos, agresivo; así tenía que
ser para sobrevivir.
...Y ?,... aquí estamos preguntándonos si existimos o no, y para qué?
Gustab : El hombre es vida buscando vida.
Nada es mio, salvo, la pregunta.
P.D. la primera relación sexual fue hace 838 millones de años, la primera vez que se hizo el amor, fue en el siglo XII.
Impresionante y creo que no necesita pregunta ni respuesta.
ResponderEliminar"El hombre es vida buscando vida." Gustab.
Es una reflexión a corazón abierto. Muy interesante tu deriva de pensamiento.
ResponderEliminarUn abrazo
Pues tienes razón,Gustab, somos buscadores, siempre, de vida, claro, aunque la vida, entendida como mera supervivencia y chute de genes me parece un concepto algo racionalista. Para los que somos todavía algo animales y nuestro nivel de conciencia se aleja de liderar nada, la vida, como la muerte siguen siendo un misterio y en nuestra inconsciencia seguimos haciéndonos preguntas sobre el sentido y el sinsentido, ya no de nuestra existencia, sino del tinglado cultural sobre el que hemos montado eso que llamamos supervivencia. Ese tomar en la mano un palo y de pronto adquirir conciencia (2001: Odisea del espacio y Also sprach Zarathustra de Nietzsche/Strauss;) debe de ser como un salto cuántico porque no somos los únicos animales que se ayudan de artefactos, otros primates lo hacen, los bonobos (dicho sea de paso, amorosos donde los haya) por ejemplo, son también altruistas, cuidan como nosotros de sus mayores, y con eso no creo que estén asegurándose ni la comida ni la trascendencia pero no me consta que hayan desarrollado armas. Lo que no me atrevería decir es que no tengan conciencia. El miedo, la hostilidad y la carencia no me parecen, o a menos no me parecen los únicos motores de la vida; en un momento dado nos pueden ayudar a sobrevivir pero sobrevivir no es lo mismo que vivir, o al menos a mi eso me parece. Disculpa que me haya enrollado tanto pero tus reflexiones me han motivado.
ResponderEliminarSaludos.
No hay que pedir disculpas, en algún momento todos nos hacemos esta pregunta, y el que no, no merece.
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