Oh María, acógeme en tu vientre para gozar el nido de tu ombligo, para seguir la huella trazada, explorar la intención de tu pastilla puesta en mi lengua cada noche cuando el sanatorio se viste a oscuras...El grafito bailaba sobre el papel anunciando un nuevo jueves de relatos...
Déjame Invadir con mi boca tus gemidos, la piel de tu universo besando los puntos en las líneas de tu espalda. Quiero desgarrar tus pudores, morder la lujuria de tus nalgas, sentir la danza de tus latidos... Así los silbidos de la tetera se confundieron con sus gemidos, mientras la luz asomaba por la ventana.
Mis dedos esculpirán temblores desbordando tus mareas, atravesando el humedal de tus orgasmos. Ahí danzará con impaciencia mi lengua lujuriosa, produciendo espasmos en la composición de tus rincones... habíamos bebido algunas gotas del licor, y desgajado una naranja esperando a que esa luz invadiera nuestro espacio.
Siento tu boca recogiendo las lágrimas derramadas por mi sexo, la crisálida gota... Siento el alma de tu piel, tus muslos mojados masturbando el cáliz de mis deseos, erecto y confuso. Tu tentadora boca que aspira y suspira, caderas que cabalgan y se recrean recogiendo mis jugos tierra adentro.
Cuando abras tus piernas, quiero sentir el perfume de tu sexo arrancándote hasta el último gemido en este encuentro a escondidas... El ovillo rojo frente a la ventana, había rodado por las tablas tras un golpe del respaldo de la cama, rodaba indicando la intensidad de su orgasmo.
-Gustab, en que te inspirarás esta semana?.- preguntó ella, mientras sonreía coquetamente jugando con el lápiz.
Oh mi insensatez, mi trampa de lujuria.
Gustab.
Para artesanos de la palabra jueves 11 de Junio.Pincha la foto y ve más impresiones.


Gracias por tu participación
ResponderEliminarUna buena inspiración para él, y seguramente que tan bien para ella.
ResponderEliminarUna mañana encantadora
EliminarEl ovillo rojo cumple una función en tu relato, así que te apegaste al tema.
ResponderEliminarY me gusta la pregunta de ella.
Muy sensual el relato
Saludos.
Están todos los elementos en el relato, cada uno de ellos.
EliminarSensualidade em cada parágrafo.Linda participação,Gustab! abraços, chica
ResponderEliminarGracias chica.
EliminarAquí se respira lujuria, pero también nostalgia; como si cada caricia buscara retener un instante destinado a escapar.
ResponderEliminarAbrazo.
El sexo no es una vía de escape, es la vida... Y si, siempre hay nostalgia en las antiguas pasiones.
EliminarUna naranja, un licor, un ovillo de lana con la que te tejió un chaleco... una bufanda, y que alguna vez usamos en la cama mientras llegaba el día. jajajaja
Mar de fondo, oleaje, una lluvia pasajera y mucha piel, mucha para reconfortarnos. Sabes que la miel se da más espesa en otoño?... ;)
Ese calorcito que calienta el cuerpo llenándote de besos, esos rincones que te hacen temblar.
Quizá por eso el otoño se siente mágico, no promete eternidades, pero vuelve más intensos los instantes.
EliminarLa miel se espesa, dices... y tal vez también los recuerdos.
Porque hay caricias que abrigan más que una bufanda; y besos que sobreviven al paso de los años, como el aroma de un licor olvidado en una alacena.
Me gusta pensar que no es la nostalgia lo que nos busca, es la vida recordándonos dónde alguna vez fuimos felices.
Y sí... hay calores que no vienen del sol, vienen de ciertas palabras susurradas al oído; y de miradas que saben encontrar esos rincones donde uno tiembla un poco.
Un otoño que cubre de hojas doradas el sentimiento más puro, la distancia entre el sol y la luna y sin embargo siguen ahí, encontrándose cada día, al amanecer y atardecer.un adios que cada día se hace eterno, pero llega volviendo a sembrar caños en el encuentro. Ella se viste cada día de plata y él de sol, haciendo de día un Pardo rojizo que no se esconde, entonces la tibieza de los minutos se vuelve eterna, no se tocan , pero se siente como si lo hicieran.
EliminarNo es nostalgia, es aprendizaje, aprenderse amar al roce de la aurora y y al calor de la tarde.
El encuentro perpetuo de dos almas que descubrieron la sensualidad de las palabras
Rodrigo Fuster
Y en ese instante breve donde el cielo se tiñe de cobre y plata, te encuentro. No en tus manos, sino en la forma en que me nombras con el silencio.
EliminarCon ovillo o sin el, se lo han pasado bien, jajajjaj. Saludos, compañero!!
ResponderEliminarSiempre como la luna y el sol
EliminarUn buen rato no es para dejarlo pasar y mas con un decorado como ese.
ResponderEliminarEl decorado se viste de piel, y la piel de humedad, sin cuerpo no hay vida, sin caricia, sólo olvido.
EliminarUm belo conto com o tempero perfeito do momento.
ResponderEliminarArte viajar pelas palavras da sensualidade com tamanha criativa.
Muito belo trabalho Gustav.
Abraços e feliz fim de semana.
Gracias Toinho, brigado
EliminarHola Gustab,
ResponderEliminarUn relato muy bonito y sensual, me ha gustado mucho la referencia al ovillo. Y me surge una duda respecto a la pastilla ¿No será de color azul?
Un saludo.
no. es blanca.
Eliminargustab no necesita azules.
EliminarHasta de un ovillo le llega a Gustab su " inspiración " jeje (serán los medicamentos?) 😂 un abrazo
ResponderEliminarEl ovillo era importante para la historia
EliminarEs que lo de coquetear con el lápiz, da mucho mucho juego... ;)
ResponderEliminarSeee... jajajaja
EliminarMe parece admirable como renuevas continuamente las metaforas psra describir el hecho del sexo, sin repetirte nunca, y darle ese halo poetico.
ResponderEliminarTambien la capacidad sexual del prota, porque la pastilla de la noche debe ser para dormir, y estando en un sanatorio, no debe ser floja.
Soy gabiliante.
Abrazooo
La pastilla parece funcionar como un puente entre la realidad del sanatorio y el deseo desbordado del Gustab, más simbólica que anatómica.
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