Al entrar en la habitación, sus bragas estaban tiradas frente a la cama, mientras ella parecía dormitar bajo las sábanas. El mensaje sin tinta ni papel era claro, " te esperaba".
Me escabullí bajo las sabanas desnudo serpenteando entre sus piernas tibias, que al roce de mis manos danzaban inquietas, mientras se separaban en un recorrido impetuoso.
Al sentir la humedad que escapaba entre sus muslos , enterré mi boca en ella, hasta escucharla gemir en silencio.
No había tiempo para jugarretas, el mar estaba agitado y la barca jadeaba a la deriva.
Sus piernas se cerraron atrapando mi cabeza, anudando con sus piernas todo el impulso y energía que había en mis ganas de devorarla.
Jadeaba tratando de escapar para hundirme entre sus muslos desordenados, hasta que sus manos me hundieron en el campanario de nácar que se abría a mis embestidas. Sus caderas se quebraron en medio de tempestades, donde los jadeos y gemidos, nos llevaron a un infierno de pasiones y deseos. No había manera de liberarse, las largas lenguas de fuego fueron calcinando las sábanas en las que estábamos enredados, hasta alcanzar el rumiante placer del clímax que repartía su caudal oleoso y salpicante sobre mi boca, destruyendo cualquier intención de retrasar el placer del momento.
Al verla destruida, emergi entre las telas reptando entre sus senos, hasta alcanzar su boca, mientras mi sexo se clavaba en ella sin darle tiempo a reponerse, ni pedir clemencia al tiempo.
Gustab
VALÉRIE TASSO
Lo especial que somos, porque una sola imagen desborda nuestro deseo y la recepción inmediata del mismo. Un torbellino de imágenes se han disparado en mi mente mientras te leía en ese tu momento tan íntimo y lleno de complicidad.
ResponderEliminarGracias por sumarte, Gustab, ha sido un placer leerte, un abrazo
Alta prosa erótica y algo más diría. Hay que poder narrar y narrarse así, pletórico de hallazgos, además. Te felicito, amigo.
ResponderEliminarAbrazo hasta allá.
Me imagino que en tu móvil habrá pocos paisajes, jaja.buen aporte para este jueves de fotos y anécdotas. Un abrazo
ResponderEliminarArden tus versos entre el goce del placer y la fuente que mana en los labios
ResponderEliminarCulmem elevando los sentidos a flor de piel.
El erotismo se derrama y estremece.
La imagen me encantó muy acordé.
Un abrazo y que tengas un bonito día
Lo escribí de madrugada con el móvil por lo de Culmen,
ResponderEliminarcomo acorde..a oscuras en la cama
Un abrazo.
Excitante relato, siempre que te leo los latidos se desatan jajaja, es imposible no acelerarme con tan húmedo relato.
ResponderEliminarMe ha encantado esta metáfora en tu texto:
...el mar estaba agitado y la barca jadeaba a la deriva...
Un placer leerte, Gustab .
Besos.
Tu relato deja con ganas de perderse en alta mar... ¡Me encantó! Y la fotografía *.* Es un detalle genial.
ResponderEliminarUn besazo, Gustab
Ese mar y el barco bien ganada tenían la batalla, como así fue, pero el mar es tan profundo que quiso que la barca navegará a ras de la cresta de la ola ..Impecable. Un besote.
ResponderEliminarGran descripción de un apasionado encuentro. Aplausos por la elección de metáforas, la lectura fluye con suavidad hasta el final. Un abrazo.
ResponderEliminarno dejas nada para la imaginación, todo el plato servido caliente y en su punto Un abrazo
ResponderEliminarEsos momentos sublimes de la llegada despiertan toda clase de deseos a cual más exciante.
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