
La de la puerta me pidió que abriera las piernas mientras tiraba de mi calzón... jalaba hasta
romperlo y dejarlo echo girones, tomaba si sexo con desesperación, lo agitaba desprendiendo las carnes para dejarlo brillando entre sus dedos y lo movía sin dejar que respirara, lo chupaba y mordía hasta verlo sangrar... una y otra vez trataba de hundirme una pastilla entre mis labios cerrados, no podía dejarme vencer, tenía que terminar esta historia...

De pronto las otras tiraron de mi. Al no poder levantarme, una aguja se enterró en antebrazo... yo quería escribir, pero mis dedos ya no respondían.... los ojos se nublaron y tendido en la cama, sentía como se turnaban para montarse sobre mi, eran locas, locas... se seguían lamiendo sin pudor, apretaban los senos de las otras y ellas sujetaban sus cabezas entre sus piernas... una tiraba de mi piel, mientras la otra bebía de mis testículos los líquidos que corrían por mi piel, los gustos y las fragancias de sus compañeras se mezclaban en él... chupaban y chupaban, me hacían explotar, y antes de que mi sexo se rindiera, se montaba la otra , y para mantenerlo parado entre sus manos, lo agitaban con brutalidad... donde estaba la servilleta, quería alcanzarla, aún corría sangre de mis muñecas, era la única manera de escribir... donde esta.... donde esta... estaban lejos de mi la aguja con la que escribía, el dolor se hacía inmenzo, los testículos apretados y mordidos por sus bocas hambrientas no dejaban de morder, de lamer y chupar... donde está mi libro, donde están mis notas... y gritaban y gemían, azotaban sus nalgas contra mi cara, estaba excitado, muy excitado... donde están mis notas déjeme escribir.
Mi boca tenia un gusto amargo, no dulce, no... salado... no los podría distinguir... ellas a horcajadas
se refriegan ahí, mueven sus culos dejando que mi lengua las roce, gritan de placer... trato de morderlas para separarlas, pero parecen disfrutarlo más... me amarran al catre de bronce, dios que oscuridad... y esa luz que había en la calle, y esa tela de araña que colgaba en aquel rincón... donde esta?... Una de ellas sujeta mi sexo , mientras la otra entre angustioso gemidos se entierra en mi, su ojete es pequeño, duro ... apretado... raspan mi piel.. se entierra... anal anal grita desesperada mientras la otra separa sus piernas para beber de ellas... Se levanta y deja caer como una bestia, resopla, sus narices se abren para tomar el escaso aire que hay en la habitación...un grito de placer lo congela todo, cae de fauces sobre las piernas abiertas de su compañera, mientras la tercera se monta una vez más sobre mí... cuando terminará esto ... cuando vendrán a abrir las rejas de esta prisión de deseo y lujuria bestial... cuando caerá otra pastilla en mi boca...

Gustab, encerrado entre sus piernas...
Menuda fiesta se montaron contigo....y tu pensando en escribir...
ResponderEliminarUn besazo y espero tengas una feliz semanita
Jesus, imaginarmelo, fue..un caos.
ResponderEliminartu mirando alrededor, gritando, gimiendo de la union del placer con el dolor..querias, pero no querias, deseabas pero escribir..y ellas...ellas deseaban tu sexo..
Un beso escrito en paginas de deseo..
La fiesta era una tanto sadomaso.. pero valio la pena???
ResponderEliminarDisfrutaste??
Pues es eso lo que cuenta...
Besos dulces y reconfortantes
Estoy en Santiago, me voy mañana
ResponderEliminarMmmm no se po quieres verme?
Besos