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sábado, 3 de noviembre de 2007

Los Ángeles cantan para tí....

Muchas veces he amado. Ese día en la misa del difunto encontré a muchas caras que hacía tiempo no veía, retrocedí muchos años a mi infancia, me gusto volver a verlos.
Desde el pasado florecía una voz, el coro que acompañaba la misa del difunto, ellos me miraron y dijeron..." Los ángeles cantan para ti" ... si dije yo, y si son esos ángeles me iría con ellos ahora mismo.

La voz del coro era muy conocida, si muy conocida. Hacía años que no la escuchaba. Patricia, aquella niña que alguna vez ame como no he amado a nadie en el mundo. Del pasado una flor volvía a florecer, y como imán volví a encontrar sus ojos chispeantes, como hace 34 años atrás. Si eran esos ojos los que una vez me enamoraron, y para siempre.Todos sabían de mi amor por ella, todos sabían que amaba ese tono pastoso de su voz, aquella que me trasladaba cada vez que la escuchaba. Si, ella seguía siendo un ángel. De aquellos ojos me enamoré, y nunca los olvidé.
Cuando me acerqué a ella, sus ojos sorprendidos me miraron como esa primera vez. Sus rostro no había cambiado, su voz seguía siendo un cristal rozado por mis dedos. Y aunque no me conoció, sólo tuve que decir lo mismo que había dicho alguna vez a estos amigos que reían diciendo: "los ángeles cantan para ti"
¿No me conoces?... y yo que te he amado toda mi vida. Sólo sonrió, y esperó a que terminara la misa para hablarme.
Muchos salmos pasaron entre canción y canción, hasta que por fin salimos para encontrarnos fuera. Fumaba un cigarrillo tras otro, hasta que estuvo frente a mí.
Porqué nunca me lo dijiste, porqué esperar hasta hoy...porqué, me reclamó.
Cuando uno ama como yo te amé, nunca dice nada, eramos unos niños y sólo amábamos como creíamos que era el amor, nada había detrás, sólo había amor.
Nunca pude abrir la boca para decirlo, nunca quise correr el riesgo de que me rechazaras, te amaba en silencio y sólo me bastaba con verte para saber lo que era el amor. No había acabado de decir eso cuando sus labios me atraparon para volverme a liberar, dio media vuelta y se alejó de mi, mientras mis ojos la seguían de lejos, hasta que el puerto la hizo desaparecer.
Mis labios se sonrieron, ella había respetado el amor que sentía por ella y dejando el sabor de sus labios en los mios, me dejó como hace 34 años atrás.
Miré hacia los cerros, tenía que volver a mi soledad, y el atardecer me acompaño en mi cansino rumbo a casa. Desde el ascensor de los astilleros se podía ver como hasta el sol se burlaba de mi.
Frente a la Royal estaba desnudo, y con la vista perdida en la noche y las luces del puerto, la hoja enquistada me pedía a gritos que escribiera en ella. Pero mis ojos no dejaban de verla....
De pronto unos golpes en la puerta me hacían despertar.... y el tranvía me volvía a decir que era hora de dormir... aunque parecía saber quien era la que golpeaba a la puerta...

Gustab, "los ángeles cantan para tí..."